Una joven apareció junto a mi cama del hospital… Mira el primer comentario.

preguntando cómo estaba o diciendo que no habían podido ir porque estaban ocupados.

 

 

 

No respondí con enojo ni

reclamé nada. Simplemente entendí que cada persona demuestra sus prioridades con sus acciones y no con sus palabras.

 

Hoy miro hacia atrás y pienso que aquellos quince días no fueron una pérdida de tiempo. Fueron una oportunidad para descubrir el verdadero valor de la presencia, la amistad y el cariño sincero. Aprendí que no importa cuántos contactostengas en el teléfono o cuántas personas reaccionen a tus publicaciones en