Krouch, el perro rechazado que sobrevivió gracias a la compasión.

hidratación debe restablecerse con cuidado. La ingesta de alimentos debe reanudarse sin sobrecargar un organismo debilitado.

El equipo mantuvo la paciencia.

Y poco a poco, algo cambió.

Semanas de incertidumbre

Su temperatura comenzó a bajar.

Su apetito regresó gradualmente.

Sus ojos, antes distantes, comenzaron a seguir los movimientos de nuevo.

Cada pequeña mejora contaba.

El personal médico continuó vigilando la deshidratación y la fiebre recurrente, conscientes de la rapidez con la que pueden reaparecer las complicaciones cuando el cuerpo ha sido sometido a un esfuerzo excesivo.

Las heridas comenzaron a