Mendoza, el dueño del consorcio farmacéutico más grande del país y un filántropo influyente.
El Dr. Garza palideció de golpe. Su arrogancia se desinfló como un globo pinchado y una sonrisa asquerosa, servil e hipócrita, apareció en su rostro.
—¡Don Carlos! Qué… qué sorpresa. Qué honor tenerlo en nuestras humildes instalaciones. ¿En qué le puedo servir? ¿Alguien de su equipo se sintió mal?
Ver más
Evaluar Clínicas
Cursos de biología
Buscar Médico
Carlos Mendoza ni siquiera lo miró. Lo ignoró por completo y caminó directamente hacia la estación de enfermeras.