llamarme.
Su voz sonaba distinta.
—Mariana, encontramos otra cosa en los respaldos.
—¿Qué cosa?
—Un documento que supuestamente autorizaste personalmente. Tenemos razones para creer que fue utilizado para quitarte el control de la empresa.
—¿Y qué tiene de diferente?
Hubo un silencio.
—La fecha, Mariana. Está fechado cuando tú ya estabas encerrada en prisión.
Me quedé inmóvil.
Entonces Gabriela pronunció las palabras que hicieron que entendiera hasta dónde habían llegado Ricardo y Patricia:
—Y hay alguien que estuvo presente cuando prepararon ese documento. Esa persona acaba de decidir hablar.
PARTE