fue suyo.
No mío.
40. El último aniversario que recordé
Años después pasé frente al restaurante donde Adrian y yo habíamos cenado la primera vez.
Era nuestro antiguo aniversario.
Lo reconocí por casualidad.
Daniel estaba conmigo.
—¿Qué pasa?
—Nada.
—Tienes cara de recordar algo.
—Hoy habría sido mi aniversario con Adrian.
—Ah.
No se puso incómodo.
No bromeó.
No dijo que no debía pensar en otro hombre.
Solo tomó mi mano.
—¿Quieres ir a otro sitio?
Pensé.
—No.
Entramos.
Comimos.
La vida siguió.
Eso era sanar.
No borrar.
Poder recordar