Perdí mi trabajo y nadie respondió; diez minutos después todos celebraban el ascenso de mi mejor amiga

el error.

Por descubrir que todavía asociaba cualquier fallo con perder mi valor.

El grupo seguía existiendo.

Al principio no lo abandoné.

Simplemente dejé de participar.

Fotos de cenas.

Memes.

Planes.

Sofía enseñando su nueva oficina.

Bruno contando un viaje.Planear viajes

Gabriel mandando vídeos.

Adrián casi no escribía.

A veces veía mi nombre mencionado.

«Elena, ¿vienes este finde?»

«Elena, tenemos que organizar algo».

Yo contestaba:

«No puedo».

No daba explicaciones.

Un mes después silencié el grupo.

Dos meses después lo archivé.

No lo abandoné todavía.

Creo que una parte