Perdí mi trabajo y nadie respondió; diez minutos después todos celebraban el ascenso de mi mejor amiga

día sí pasa.Ver calendarios

No ocurre necesariamente algo enorme.

A veces basta un mensaje sin respuesta.

Una caja pesada.

Una promesa olvidada.

Una fotografía en redes sociales.

Y de repente ves el patrón entero.

Todavía conservo el grupo.

Se llama “Los cinco”.

A veces hablamos mucho.

A veces pasan semanas.

Ya no somos inseparables.

Tampoco necesitamos serlo.

Bruno tiene su familia.

Gabriel vive en Lisboa.

Sofía y yo hablamos una o dos veces al mes.

Nuestra amistad nunca volvió a ser lo que era.

Es distinta.

Más honesta.

Menos