PARTE 2: MI HERMANO QUERÍA QUITARLES LA CASA A NUESTROS PADRES, PERO UNA CARPETA REVELÓ UNA TRAICIÓN QUE LLEVABA AÑOS PREPARANDO

lentamente.

—Son mis padres también.

—¡Tú eres adoptado!

Aquellas palabras quedaron suspendidas en el comedor.

Mi madre se levantó de golpe.

—¡Sergio, basta!

Pero él continuó.

—¡Yo soy su hijo de sangre! ¡Esta casa debería ser mía!

Joaquín golpeó la mesa con una mano temblorosa.

—Esta casa es de tu madre y mía. Y nunca te hemos dado derecho a tratar a nadie así.

Sergio intentó llevarse la carpeta.

Laura se interpuso verbalmente.

—Señor Mendoza, le recomiendo conservar cualquier documentación y no destruirla. Podría ser relevante para una investigación.

Mi