en la búsqueda original cinco años atrás, abrió la mochila con guantes. Dentro encontró una botella metálica abollada, restos de comida embolsada, un mapa arrugado… y algo que le heló la sangre: la libreta azul de Clara, reconocida por todos durante la investigación.
La presión mediática regresó de golpe. La familia fue alertada, y periodistas de ambos lados de la frontera ocuparon los caminos de acceso. Pero la montaña no estaba dispuesta a entregar respuestas fácilmente.
La grieta donde apareció la mochila tenía apenas cincuenta centímetros de ancho, pero se