extendía varios metros hacia abajo y mucho más hacia arriba. Según los expertos, era posible que Julián hubiera intentado descender por un punto cercano buscando un atajo o un refugio, y que hubieran quedado atrapados.
Sin embargo, el capitán Morel no estaba convencido. Había algo extraño: la mochila estaba apenas dañada, sin señales de una caída larga. Además, el mapa incluía una marca hecha a bolígrafo que no estaba presente cuando se revisaron las copias cinco años atrás.
—Esto no cuadra —susurró Morel a uno de los técnicos—. Si Julián