Y qué vas a decir? ¿Que trato mal a tu huerfanita? Nadie te va a creer, neta. Toda la prensa me adora, tus socios me aman y yo soy la esposa perfecta ante la sociedad.”
Arturo intentó ponerse de pie, pero se desplomó de rodillas. “¿Qué diablos me diste en el trago?”, balbuceó perdiendo por completo el control de su cuerpo.
El video se cortó de tajo y la sala explotó en gritos de indignación. Lupita lloraba en silencio, recordando cómo durante 9 meses gritó su inocencia. Pero en este