Todas las miradas cayeron sobre Valeria Montenegro, la viuda intocable de Polanco. La mujer de diseñador que lloraba en televisión exigiendo justicia. Valeria no movió ni 1 músculo, pero perdió por completo el color del rostro.
El juez golpeó su mazo 3 veces seguidas. “¡Orden en esta sala de inmediato!”Los periodistas sacaron sus cámaras y la tensión explotó. 2 policías caminaron rápido para sacar a Sofía, pero ella corrió y se abrazó a Lupita. La nana, con sus pesadas esposas de metal, se inclinó como pudo para rodearla.
“Yo