Y después de semanas de mentiras, el procedimiento parecía seguridad.
—Hay algo más —dijo.
Sacó otra carpeta.
—Tu padre dejó esto conmigo.
Reconocí la letra antes de abrirla.
Mi garganta se cerró.
—¿Qué es?
—Una carta.
—Nunca me dijiste que existía.
—Me pidió que solo te la entregara si alguna vez Ricardo intentaba alterar sustancialmente la estructura de propiedad de la empresa o si tú iniciabas un proceso de separación.
La miré.
—¿Papá anticipó esto?
—No esto exactamente.
Abrí el sobre.
La carta estaba fechada seis años atrás.
Un año