relación con una mujer mucho más joven.
Que después la puso en el camino de nuestro hijo.
Que siguió acostándose con ella cuando ya era su nuera.
Que utilizó la confianza de todos para construir ventajas económicas.
Una persona puede contener contradicciones.
Comprenderlo no significa perdonarlo.
Seis meses después, Daniel seguía usando la alianza.
No en el dedo.
En un cajón.
Lo descubrí por casualidad cuando fui a ayudarlo a ordenar unas cajas.
—¿Por qué no la tiras? —pregunté.
Se encogió de hombros.
—No sé.
No insistí.
Una tarde lo