acepté porque tenía miedo de perder a mi hermano. Cuando supe que quería cremarte inmediatamente, comprendí que debía impedirlo.
Me dolió recordar cómo había rechazado sus advertencias.
—Perdóname por no escucharte.
—Lo importante es que estás aquí. Ahora vamos a demostrar lo que hizo.
Consuelo conocía a una familia relacionada con la Fiscalía de Jalisco. Gracias a esa ayuda pudimos contactar con el licenciado Mauricio, un funcionario que aceptó revisar urgentemente el caso.
Le presentamos la documentación médica, los videos, la copa bajo resguardo, las fotografías de Gerardo y la