declaración de Anselmo.
También le contamos sobre los cien mil pesos que Octavio había ofrecido para recuperar mi supuesto cadáver.
Mauricio escuchó todo cuidadosamente.
—Hay elementos suficientes para investigar un posible intento de homicidio —explicó—. Pero tenemos que protegerlos y asegurar las pruebas. No quiero que esa pareja descubra lo que sabemos antes de que intervengan los agentes.
Le pregunté si podían detenerlos durante el velorio.
El funcionario meditó unos segundos.
—Podemos preparar un operativo. Usted no tiene que enfrentarlos solo.
—Quiero que todos vean que estoy vivo —respondí—. Que