sangre, voy a estar de tu lado.
Valeria apoyó la cabeza en mi hombro.
—Eso era lo único que necesitaba, mamá.
Aquella noche comprendí finalmente algo que tardé demasiados años en aprender.
Una familia no se conserva obligando a sus miembros más vulnerables a soportar injusticias. Se conserva protegiéndolos.
Y cuando alguien utiliza el parentesco como permiso para humillar, manipular o destruir a los demás, alejarse no es traicionar a la familia.
A veces, es la única manera de salvar la que verdaderamente importa.
Porque mi hija no necesitaba una