las lesiones. Después buscó en su teléfono las imágenes que yo le había mostrado meses atrás. Allí estaba el moretón que Víctor me había dejado en el brazo y otra marca cerca del hombro. También conservaba mensajes donde le había confesado que tenía miedo de regresar a casa y le pedía que no fuera a buscarme porque mi esposo estaba furioso.
Ver aquellas pruebas juntas resultó doloroso. Yo había intentado olvidar cada incidente después de que ocurriera, pero las fotografías mostraban que la agresión de aquella madrugada no había surgido