PARTE 2: La llamada bajo tierra

—Después de esto, todo quedará limpio.

Hannah sintió que el corazón se le detenía.

Otra voz respondió.

Beatrice.

—¿Estás seguro de la dosis?

Silencio.

Luego Kenneth:

—Lo suficiente para que parezca natural.

El teléfono casi se le escapó de las manos.

No.

No podía ser.

No ellos.

No sus hijos.


El segundo archivo era una fotografía.

Un documento.

Un seguro de vida.

El nombre de Hannah aparecía arriba.

La cantidad hizo que se le helara la sangre.

Cinco millones de dólares.

Beneficiarios:

Kenneth Pembroke.

Y Beatrice Pembroke.


El tercer archivo