lo hizo.
No adornó nada.
No dijo que Camila lo había engañado.
No afirmó que Adrián y ella tuvieran una relación.
Solo contó hechos.
El juego.
La pulsera.
El coche.
El ramo.
La copa ceremonial.
El mensaje de Adrián.
Victoria escuchó sin interrumpir.
Luego me miró.
—¿Y tú quieres casarte con mi hijo?
La pregunta me dejó sin aire.
—Yo…
Mateo intervino.
—Mamá.
—No te pregunté a ti.
Volvió hacia mí.
—Elena. No voy a permitir que mi hijo se case por despecho si tú no sabes lo que quieres.