dinero no te hace inteligente.
Sacó un folder.
—Tu madre abandonó sus obligaciones laborales. Por contrato, la garantía se ejecuta. Esta casa ya me pertenece.
Teresa apareció detrás de Santiago y volvió a palidecer.
Aquel miedo enfureció más a su hijo que cualquier amenaza.
—Enséñeme el contrato.
El abogado de Evaristo se lo entregó a Natalia.
Ella revisó las primeras páginas.
—Qué curioso.
—¿Qué cosa? —preguntó Evaristo.
—La señora Teresa supuestamente firmó esto el 14 de febrero.
—Así es.
Natalia sacó otro documento.
—Ese día permaneció internada durante 19 horas