pequeña preguntó durante el trayecto:
—Mamá, ¿papá va a venir por nosotros?
Elena apretó el volante.
—No lo sé, cariño.
—¿Y si nunca viene?
Elena tuvo que detenerse unos segundos frente a una farmacia.
No quería que Lucía la viera llorar.
Los días siguientes fueron agotadores.
Elena presentó una denuncia por la agresión contra su hija y solicitó orientación para establecer medidas de protección.
También inició el procedimiento de divorcio.
Ricardo contrató especialistas para revisar las operaciones financieras de la empresa.
Mientras tanto, Gabriel comenzó a enviar mensajes furiosos.
Primero