a mi familia.
—¿Qué cosa?
Helena me miró fijamente.
—Una patente.
Sentí curiosidad.
—¿De ingeniería?
Ella asintió.
—Mi padre desarrolló un sistema industrial de recuperación térmica. Antes de morir, me dejó todos los derechos.
Me mostró unos planos antiguos.
Al principio los observé por cortesía.
Después me quedé inmóvil.
Reconocí inmediatamente una de las configuraciones mecánicas.
—Profesora, ¿de