terminaron de mostrarme quién era realmente.
La miré con una tranquilidad que incluso a mí me sorprendió.
—Valeria no destruyó este matrimonio.
Hice una pausa.
—Lo destruiste tú cuando decidiste tratar a mi hija como si no valiera nada.
Verónica intentó acercarse.
—Rafael, te amo.
Di un paso atrás.
—El amor no se demuestra lastimando a una niña mientras su padre trabaja lejos de casa.
Aquella tarde, Verónica tuvo que enfrentar las primeras consecuencias de sus actos.
Pero la investigación apenas comenzaba.
Y todavía quedaba una pregunta que me atormentaba.
¿