Voy a buscar una manera de trabajar más cerca de casa.
—¿De verdad?
—Te lo prometo.
Y esta vez pensaba cumplir.
Durante las siguientes semanas solicité un cambio de ruta en la empresa.
Mi supervisor conocía mi historial y aceptó ofrecerme recorridos regionales.
Ganaría un poco menos.
Pero podría regresar a casa casi todas las noches.
No me importó.
Había pasado años creyendo que ser un buen padre significaba llevar dinero suficiente.
Ahora entendía que mi hija también necesitaba mi presencia.
Mientras tanto, las investigaciones continuaron.
Mauricio fue citado por