Y mientras la primera parte de la advertencia comenzó a escucharse bajo las tablas, la niña comprendió que el secreto del pozo quizá era todavía más antiguo y peligroso de
lo que había imaginado.
Porque la Boca no solo guardaba los nombres de quienes habían desaparecido.
También guardaba una verdad que Thomas había intentado detener antes de desaparecer.
Y aquella mañana, con la mano de Rose todavía junto al mecanismo de roble, esa verdad estaba a punto de salir a la superficie…