MI ESPOSA ME DEJÓ LA NOCHE QUE PERDÍ EL TRABAJO… CUATRO DÍAS DESPUÉS ENCONTRÓ LA CARPETA QUE LLEVABA MÁS DE UN AÑO OCULTÁNDOLE

segunda sobre la barra recordé que ella ya no estaba.

Su maleta tampoco.

Había desaparecido su neceser, varias prendas, sus tenis, el cargador de su computadora y el perfume que siempre dejaba junto al lavabo.

Veintidós horas antes yo tenía empleo.

Veinte horas antes había llegado a casa para decirle que lo había perdido.

Y dieciocho horas antes mi esposa había cerrado la puerta detrás de ella después de decirme:

—No puedo seguir construyendo mi vida alrededor de alguien que de repente ya no sabe qué va a pasar mañana.