MI ESPOSA ME DEJÓ LA NOCHE QUE PERDÍ EL TRABAJO… CUATRO DÍAS DESPUÉS ENCONTRÓ LA CARPETA QUE LLEVABA MÁS DE UN AÑO OCULTÁNDOLE

mucho cuando alguien, a mil kilómetros de distancia, decide cerrar una oficina completa.

Dos ejecutivos llegaron desde corporativo.

La oficina de Querétaro cerraría.

Algunas funciones serían absorbidas por Guadalajara.

Otras desaparecerían.

Todos recibiríamos liquidación o indemnización según correspondiera.

Mi puesto también quedaba eliminado.

Lo más extraño de perder el trabajo junto con otras cincuenta personas es que uno no sabe a quién consolar primero.

Una mujer de mi equipo llevaba ocho años conmigo.

Tenía una caja entre los brazos cuando se acercó.

—Daniel, mi esposo lleva cuatro meses sin trabajar.