MI ESPOSA ME DEJÓ LA NOCHE QUE PERDÍ EL TRABAJO… CUATRO DÍAS DESPUÉS ENCONTRÓ LA CARPETA QUE LLEVABA MÁS DE UN AÑO OCULTÁNDOLE

desaparece también.

Laura permaneció inmóvil.

—¿Te corrieron?

—No exactamente.

—Daniel, ¿mañana tienes trabajo?

—No.

Entonces sí.

—No tengo trabajo.

Vi cómo cambiaba su expresión.

Extendí la mano.

—Tenemos margen.

Ella no tomó mi mano.

Fue un movimiento mínimo.

Pero lo noté.

—¿Cuánto margen?

—Tenemos ahorros para varios meses.

—¿Cuántos?

—Depende de cuánto reduzcamos gastos.

Se levantó.

—¿Y la hipoteca?

—Está cubierta.

—¿Durante cuánto tiempo?

—Laura…

—Pregunto en serio.

—Y yo te estoy respondiendo.

—Tengo indemnización, ahorro de emergencia y contactos.

—¿Y después?

—Conseguiré otro trabajo.

—No puedes saberlo.

—Claro que