MI ESPOSA ME DEJÓ LA NOCHE QUE PERDÍ EL TRABAJO… CUATRO DÍAS DESPUÉS ENCONTRÓ LA CARPETA QUE LLEVABA MÁS DE UN AÑO OCULTÁNDOLE

no.

—Pero llevo quince años trabajando en esto.

Comenzó a caminar.

—¿Cuántos perdieron el empleo?

—Casi toda la oficina.

—Entonces todos van a buscar trabajo al mismo tiempo.

—Algunos sí.

—Daniel, la mensualidad de esta casa es enorme.

—Podemos pagarla.

—¿Por cuánto?

La miré.

—Estás hablando como si mañana fueran a cortar la luz.

—Perdiste el ingreso principal.

—Perdí un empleo.

—No perdí mi experiencia.

Ella se cruzó de brazos.

Entonces dijo algo extraño.

—Esto era exactamente lo que me daba miedo.

—¿Qué cosa?

—Nada.

—No.

—¿Qué te daba miedo?