Entré en el hospital para saber si estaba embarazada y terminé en brazos del médico que había dejado hacía 32 días. Cuando mi padre se enteró, exigió: «Vas a casarte con mi hija antes de que esto se sepa». Me negué a obedecerlo. Entonces mi exnovio me mostró un mensaje que revelaba quién había provocado nuestra separación

leyó el informe apoyada en una pared. El resultado era positivo.

Volvió al despacho temblando. Mateo miró el papel, después sus ojos. El fonendoscopio que sostenía cayó sobre la mesa.

—¿Hay alguna posibilidad de que…? —empezó.

—No he estado con nadie más.

Mateo respiró hondo.

—Antes de hablar de lo que vamos a hacer, tengo que enseñarte algo.

Sacó el móvil. En la pantalla había un mensaje enviado 3 días después de la ruptura. Debajo se leía: «No entregado».

Lucía comenzó a leer. Y al llegar a la última línea,