PARTE 2 / La dejaron plantada por estar divorciada, pero una niña desconocida se acercó y le hizo una pregunta imposible…

pila de correspondencia que Daniel claramente llevaba varios días intentando ordenar.

Sofía la llevó directamente a su habitación.

Cumplió su promesa de enseñarle todos sus cuentos.

Uno por uno.

Luego llegó el árbol familiar.

Había fotos de Daniel, Teresa, Roberto y una mujer de sonrisa tranquila.

—Ella es mi mamá —dijo Sofía.

Valeria se arrodilló junto a ella.

—Es muy bonita.

—Se llamaba Mariana.

—Tu papá me contó un poco sobre ella.

Sofía tocó la fotografía.

—Él dice que yo tengo sus ojos.

—Creo que sí.

—¿Tú la conocías?

—No.