PARTE 2 / La dejaron plantada por estar divorciada, pero una niña desconocida se acercó y le hizo una pregunta imposible…

Valeria había querido creerlo.

Después de su divorcio se había refugiado en su trabajo como enfermera pediátrica. Cuidaba niños, calmaba padres asustados, hacía turnos largos y llegaba a casa tan cansada que muchas noches cenaba cualquier cosa y se dormía con la televisión encendida.

Durante mucho tiempo se dijo que estaba bien así.

Últimamente ya no estaba tan segura.

Por eso aquel mensaje le dolió más de lo que quería admitir.

Divorciada.

Complicaciones.

Como si los últimos tres años de su vida pudieran reducirse a una palabra que alguien debía