viajes, amistades y hasta la manera de presentarse para no complicar la carrera de su marido. Adrián había confundido esa elección con debilidad.
Clara dio un paso atrás.
—Me dijiste que ella no tenía nada que ver con este mundo.
—Eso también me lo dijo a mí —respondió Elena.
Clara apretó los labios.
—Y me dijiste que el ático era tuyo. Que el divorcio estaba acordado.
Elena la miró de frente.
—Me pidió el divorcio hace menos de 3 horas.
Clara soltó el brazo de Adrián.
La escena dejó de