firma de Valencia. Gabriel atravesaba entonces una guerra interna por el control del grupo familiar. Varias sociedades pretendían ejecutar una deuda de 42 millones y expulsarlo de 2 empresas que financiaban buena parte de su fundación.
Elena fue quien detectó que 3 anexos no coincidían.
Revisó firmas, fechas y transferencias hasta descubrir documentación alterada. Su jefe quiso cerrar el asunto con un acuerdo silencioso.
—No te metas —le advirtió—. La gente poderosa no agradece que una chica joven le arruine los planes.
Elena se metió.
Entregó las pruebas a Julián,