gala?
Adrián no respondió.
—¿Mañana? ¿Con las maletas ya en el portal?
—Quería evitar una escena.
—Querías evitar testigos.
Gabriel cerró el dosier.
—Y ahora ya los tienes.
—¿Cuándo supiste esto? —preguntó Elena a Gabriel.
—Esta mañana.
—¿Y me invitaste hace 3 días?
—Porque tu sitio era tuyo antes de que supiéramos nada de Adrián.
Aquella respuesta le dolió más que cualquier insulto de su marido.
Durante años, Elena había creído que debía hacerse discreta para merecer un lugar. Gabriel había reservado uno sin pedirle que fuera esposa de nadie.