lo abracé, mientras los invitados se levantaban de sus asientos.
Después de la boda, mi padre intentó hablar conmigo.
Me dijo que quería reparar sus errores.
Que estaba dispuesto a afrontar las consecuencias de lo que había hecho.
Solo le respondí:
—Si de verdad quieres reparar algo, empieza por contar toda la verdad a las personas a las que hiciste daño.
Unas semanas después, me enteré de que mi padre se había presentado ante las autoridades correspondientes y había prestado declaración sobre el accidente ocurrido muchos años atrás.
No sé