Desafió Al Mafioso En Un Ascensor Y Al Día Siguiente La Persiguieron-

tranquilizarme, mantener el control de la situación o simplemente impedir que sus hombres actuaran sin autorización.

Y no pensaba quedarme a preguntarlo.

Me alejé tan rápidamente como me permitieron las piernas.

Crucé el vestíbulo.

Salí al aire de la noche.

Y caminé hacia la parada del autobús sin volver la cabeza hasta haber avanzado una distancia considerable.

Solo entonces me atreví a mirar atrás.

No vi a nadie siguiéndome.

El edificio continuaba iluminado como si dentro no hubiera ocurrido nada extraordinario.

Para cualquier persona que pasara por allí, Hayes Tower