Parte 2: La abogada seguía en la línea. Le repetí exactamente lo que Sergio acababa de decir y su respuesta fue inmediata:

para pagar facturas ni de un trámite para organizar los gastos domésticos. El documento contemplaba que mis padres cedieran la propiedad de su vivienda a mi hermano.

Y había algo todavía peor.

En una de las cláusulas aparecía una referencia a la posibilidad de que mis padres abandonaran voluntariamente la casa una vez formalizada la transmisión.

Levanté la mirada.

—¿Qué significa esto, Sergio?

Mi hermano se cruzó de brazos.

—Significa que estamos organizando el futuro de mamá y papá. Alguien tiene que hacerlo.

—¿Organizar su futuro consiste en quitarles su