sabía lo que significaba.
Mi hijo no había preparado una venganza.
Había encontrado la verdad por accidente.
—¿Qué escuchó? —preguntó el juez.
Lucas miró a su hermano.
Noah le tomó la mano.
Entonces respondió:
—A mi papá hablando con Bianca.
La abogada de Gabriel se levantó.
—Señoría, debemos considerar que estamos hablando de un menor bajo una enorme carga emocional.
—Lo consideraré —respondió el juez—. Después de escuchar la evidencia.
La mujer volvió a sentarse.
Por primera vez desde que empezó el juicio, parecía nerviosa.
El USB fue entregado al