para tomar fotografías.
Daniela dejó de ir a reuniones y comenzó a evitar las videollamadas conmigo.
“¿Por qué nunca me dijiste nada?”
“Porque me habrías dicho que eran unos idiotas y que no debía hacerles caso.”
Me quedé callada.
Porque probablemente eso habría dicho.
“Tenía que verlos todos los días, ma.”
Le tomé la mano.
“¿Quién estuvo contigo mientras pasaba todo esto?”
“Mauricio.”
Su novio.
“El me ayudó a buscar al cirujano.”
Algo en esa respuesta me incomodó.
“¿Alguna vez te dijo que no necesitabas cambiar?”
Daniela tardó demasiado en