El doctor dice que no podemos esperar.”
Me senté en la orilla de la cama.
“¿Estás sola?”
Hubo una pausa.
“Sí.”
“¿Y Mauricio?”
“Está en clases.”
Mauricio era su novio desde hacía casi un año. Lo había visto solamente 2 veces, pero siempre me había parecido educado.
Daniela comenzó a llorar otra vez.
“Ma, la cirugía cuesta casi 420,000 pesos. Ya pagué una parte, pero todavía falta mucho. Por favor, ven.”
Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.
Ni siquiera pregunté de dónde había sacado el dinero del