Daniela permaneció mirándolo.
“Así que para que no se rieran de ti, te reíste de mí.”
“No fue así.”
“Sí fue así.”
Mauricio se pasó una mano por el cabello.
“Yo nunca pensé que fueras a ver esos mensajes.”
“Eso lo hace peor.”
El silencio llenó la sala.
Finalmente Daniela preguntó:
“¿Por qué insististe tanto con la cirugía?”
“Porque estabas destruida. Pensé que podría ayudarte a recuperar la confianza.”
“Sabías que iba a gastar mis ahorros de la universidad.”
“No te obligué.”
Vi cómo aquellas palabras golpearon a mi hija.