que esto termine.”
Comenzaron las firmas.
Víctor firmaba rápido. Sin leer. Con hambre de victoria.
Hasta que su abogado llegó al anexo: Declaración de pasivos.
Lo vio.
Palideció.
Volvió páginas. Revisó números.
Se inclinó hacia Víctor y le susurró, urgido:
—“Usted está asumiendo todas las deudas.”
Ahí vi la cara de Víctor desaparecer.
Casa: deuda enorme.
Empresa: deuda enorme.
Vehículos: arrendamientos.
Pasivos adicionales: más.
No había ganado una fortuna.
Había ganado una factura.
Intentó gritar fraude. Intentó retractarse.
Pero su propio abogado presentó el papel donde constaba que Víctor rechazó