una auditoría por decisión propia.
La jueza fue clara:
Firmó. Entendió. Aceptó. Es definitivo.
Y yo, antes de salir, le dije lo único que necesitaba decirle:
—“Dijiste que querías todo… excepto a Tomás. Te di exactamente lo que pediste.”
La caída: cuando el “imperio” se desmorona
Después todo fue rápido:
Brenda se fue al descubrir lo que realmente había: deudas.
Víctor quiso vender la casa… pero debía más de lo que valía.
La empresa empezó a caer: demandas, créditos congelados, proveedores furiosos.
Lorena pasó de presumir… a inventar excusas.
Diana