Hablamos de la asombrosa ingeniería de los Puentes Colgantes Incas, como el famoso Q’eswachaka en Perú. Para cruzar los enormes y peligrosos cañones de los Andes, los incas no usaron acero, cemento ni cables de metal. Usaron ichu, un tipo de pasto común que crece en las altas montañas
.
El secreto no era el material, sino la técnica física de tensión y trenzado. Los constructores entrelazaban miles de fibras de pasto a mano hasta formar cuerdas del grosor de un tronco humano. Al unirlas con una precisión geométrica, creaban puentes