había pasado por una cirugía. Me hicieron una colostomía. Tenía que continuar el tratamiento en la ciudad.
—¿Y dejaste la quimioterapia por cuidar a mi hija?
—No fue así.
—¡Entonces dime cómo fue!
Mamá cerró los ojos.
—Pensé que podrían ser unas semanas. Después tú estabas tan presionada… Diego trabajaba… Sofía estaba tan chiquita…
—¡Mamá!
—Quería verla crecer un poco, Laura.
Ahí entendí algo que me dio más miedo que cualquier diagnóstico.
Mi madre sabía que quizá no tendría mucho tiempo.
Y había elegido gastarlo cuidándonos.
—Vamos al hospital ahora.
—