presentada por un representante legal de la empresa familiar.
El documento había sido rechazado por falta de información médica verificable.
Sin embargo, varios meses después, la empresa había comenzado a tratar a Arturo como fallecido para efectos internos.
—¿Quién presentó la solicitud? —pregunté.
Ramírez señaló el nombre.
Verónica Mendoza.
Mi madrastra había intentado registrar la muerte de mi padre.
Y lo había hecho sin aportar la documentación necesaria.
—¿Por qué alguien haría eso? —pregunté.
—Existen muchas razones. Una disputa de control empresarial, una sucesión, la intención de disponer de ciertos