Mientras yo estaba en prisión, ellos habían tomado el control de la empresa, de la casa y de las cuentas.
Pero seguía faltando una pieza.
¿Por qué mi padre había desaparecido?
¿Por qué no había acudido a un hospital, a la policía o a un tribunal?
Y, sobre todo, ¿por qué había permitido que su hijo pasara tres años encerrado?
Ramírez guardó los documentos en una carpeta.
—Mañana iremos a la dirección de la carta. Pero no iremos solos ni sin avisar a las autoridades si encontramos indicios de un