LA BODEGA 108: EL SECRETO QUE DESTRUYÓ A LA FAMILIA MENDOZA

fraude.

Mi padre asintió.

—Y esa carpeta estaba en la bodega.

El silencio fue absoluto.

Mauricio había llegado antes que nosotros.

Había abierto la bodega y se había llevado algo.

Tal vez la carpeta roja.

Tal vez la única prueba que podía cerrar el caso.

Ramírez guardó la memoria USB en una bolsa protectora.

—No vamos a perseguirlo. Lo que haremos es entregar los archivos que tenemos a las autoridades y solicitar que se asegure el resto de la documentación.

Mi padre miró por la ventana.

—Si Mauricio tiene la